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Es común que cuando iniciamos una rutina de entrenamiento en el gimnasio, llega el día en que por muchas sesiones maratónicas de entrenamiento que hagamos para conseguir una mayor fortaleza muscular y tonificación simplemente no vemos los resultados esperados en nuestro cuerpo. Esto se debe principalmente a que cometemos errores sencillos, pero continuos los cuales nos impiden avanzar en nuestro objetivo.

A continuación, te mostraremos algunos de los más comunes para que los elimines o evites. ¡Toma Nota!

Querer resultados rápidos en un período de tiempo corto

Nunca se puede comenzar con esta idea en mente, hay que comenzar desde abajo y paulatinamente. Hacer las cosas poco a poco para así poder adaptarnos a las rutinas y distintos tipos de ejercicios es esencial para progresar.

Ya que muchas veces ocurre que cuando no logras realizar cada ejercicio como es debido, esto te lleva a ir implementando una serie de mañas o atajos que lo único que provocan es estancar los entrenamientos. Así que empieza poco a poco y domina cada ejercicio hasta que poco a poco vayas incrementando tus repeticiones y puedas exigirte más.

Utilizar cargas más grandes de las que somos capaces de elevar

Este error es uno de los más comunes en el mundo del entrenamiento, sobre todo cuando de novatos se trata. Se encuentra altamente relacionado con las ansias de querer evolucionar rápido y pensar que a más carga mayor será el resultado, y esto no es así. Siempre debe darse prioridad a la ejecución correcta del ejercicio, antes que al peso de la carga que utilizaremos.

Caer en la monotonía de la Rutina

Bien sabemos que “rutina” son la serie de ejercicios que desarrollamos en cada jornada de entrenamiento, pero una rutina rutinaria es uno de los peores frenos existentes en el gimnasio.

El estancamiento en una rutina habitual y repetida durante meses lleva a los músculos a trabajar siempre de la misma manera, sin exigirse más y por ende al emplear siempre las mismas fibras musculares es que no se da la tan deseada hipertrofia muscular.

Al sorprender a los músculos con ejercicios diferentes, hacemos que estos trabajen otra serie de fibras incitando a que el trabajo muscular sea mayor y esto conlleve a un desarrollo muscular óptimo.

Mala ejecución de los Ejercicios

Es muy fácil confiarnos al entrenar y caer en este error. Por ejemplo, a simple vista podemos notar que algunos ejercicios pueden parecernos en extremo sencillos, como en el caso de levantamiento de peso, pero no caemos en cuenta de que existe una fase de elevación de carga llamada positiva y otra llamada negativa que nos lleva a la postura inicial del ejercicio. En estas dos fases necesitamos controlar de igual forma cada movimiento para hacer que los músculos trabajados actúen en todo momento.

Esto ocurre porque generalmente nos enfocamos en la fase positiva del ejercicio (la elevación de la carga) y descuidamos casi por completo la parte negativa. Es clave, controlar el movimiento y no dejar caer el peso sin más. Así podremos trabajar de igual forma ambas fases del entrenamiento y como consecuencia lograr mejores resultados en nuestro entrenamiento.

No cuidar la Alimentación

Muchos cometen el gran error de creer que entrenar es fundamental para lograr el físico deseado y dejan totalmente del lado la alimentación. Cuando está es clave y mucho más importante que el entrenamiento en sí.

Cuando entrenamos estamos sometiendo a nuestros músculos a un tipo de estrés que no es habitual en nuestro cuerpo, por ello es indispensable proveerles los nutrientes necesarios para regenerarse, recuperarse y crecer.

Una alimentación equilibrada, variada, alta en proteínas y suficiente para cubrir las necesidades de nuestro cuerpo es primordial.

No podemos descuidar nuestra ingesta diaria de alimentos, ya que al realizar cualquier tipo de ejercicio el requerimiento nutricional por parte de nuestro organismo es fundamental cubrirlo, ya que el consumo energético es mayor que el de alguien que no realiza actividad física.

No tener un período de Recuperación y Descanso adecuado

Los músculos necesitan recuperarse, y una de las mejores formas de lograrlo es con un correcto descanso. El sobreentrenamiento frena el desarrollo muscular, ya que fatiga los músculos y esto nos llevará a experimentar el efecto contrario al que buscamos a la hora de entrenar.

Tener períodos de descanso efectivos y horas de sueño suficientes son primordiales, ya que como bien sabemos cuando dormimos es el momento en que nuestro cuerpo libera hormona de crecimiento y es cuando nuestros músculos se regeneran y las fibras musculares evolucionan. Por esto nunca dejes del lado tus horas de descanso.

 

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